Para entender de dónde surge el problema de la inmigración.

 

Para entender de dónde surge el problema de la inmigración tenemos que remontarnos a 1885, año en el que se celebraría la “Conferencia de Berlín”.
En ella las grandes potencias europeas se repartían el continente africano para poder así explotar sus materias primas.
Alemania, Gran Bretaña, Italia, Francia, Portugal, España y el Rey belga Leopoldo II (a título propio) crearon una serie de fronteras cortadas a escuadra y cartabón en las que no se tenía en cuenta la anterior distribución geográfica de las tribus africanas, quedando así cortadas por la mitad muchas de ellas o haciendo que tribus enfrentadas durante miles de años quedaran ahora bajo el mismo régimen político y fronterizo. Algo que supuso futuras tragedias como la guerra civil de Sierra Leona o el genocidio de Ruanda en el que fueron asesinadas más de un millón de personas.
De igual manera, los pueblos nómadas, acostumbrados a moverse libremente, se vieron aprisionados en barreras artificiales y sometidos a una autoridad colonial.
Para hacernos a la idea de las consecuencias de la colonización podemos tomar como ejemplo la República Democrática del Congo en la que bajo control de la corona belga fueron asesinadas cerca de 10 millones de personas y cruelmente mutiladas a modo de castigo varios millones más.
Desde entonces África ha sido y sigue siendo explotada por occidente. Antes de forma directa con un régimen colonial y ahora por medio de gobiernos, dictaduras y guerras civiles totalmente planificadas que benefician la explotación de materia prima por multinacionales europeas y norteamericanas. Todo un caldo de cultivo que ha derivado en hambrunas, genocidios, guerras, violaciones, enfermedades y un largo etcétera que obliga a sus habitantes a atravesar desiertos y mares huyendo del hambre y de la muerte.
Por eso, si hemos creído durante todo este tiempo que su tierra era nuestra, ahora nos toca aceptar que la nuestra también es suya.
Luiso García fb

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