Mira este camaleón.

 

Mira este camaleón: Sube por un tubo multicolor… y él, sin dudarlo, se transforma al instante para seguir avanzando. No se queja. No se detiene. Simplemente se adapta y sigue subiendo. Así es la vida. Los retos cambian de color todo el tiempo: un trabajo que se acaba, una relación que se transforma, un sueño que toma otro rumbo, una crisis que nadie esperaba o un bloqueo de tu cuenta en 𝕏 por vulnerar, supuestamente, una de sus reglas 'tabú' (aunque no sea cierto). Muchos se quedan quietos, intentando 'sobrevivir' camuflándose y esperando que todo vuelva a ser como antes. Pero los que triunfan no se limitan a sobrevivir. Se adaptan para evolucionar. Cambian su forma de pensar, aprenden nuevas habilidades, ajustan su estrategia, su actitud y hasta su entorno… no para esconderse, sino para seguir ascendiendo. El camaleón no se pone del color del tubo para pasar desapercibido. Él cambia de color para seguir avanzando. Esa es la diferencia entre sobrevivir y progresar. La próxima vez que la vida cambie de color de repente, pregúntate: “¿Me estoy adaptando sólo para aguantar… o para seguir creciendo?” Adáptate. Evoluciona. Sigue subiendo. ¿Qué piensas tú? ¿Estás listo para cambiar de color y avanzar?

@H_Determinante



Comentarios