Cuentos de Píxeles y Colores.
De repente, el tiempo te ha alcanzado.
La Madre Naturaleza ha agitado su varita mágica
y tu ser divino te muestra un espejo.
Puede que te sientas joven, pero tú, querida,
eres una anciana, portadora de verdad y experiencia.
Hay sabiduría que nace del recorrido físico y de las canas.
Hay una ponderación de tu energía
y una reflexión sobre tu autonomía.
Se valora lo que nace del corazón.
La ira se modera con partes iguales de cinismo y esperanza.
Ya no corres, pero recorres tu camino con determinación
y has aprendido a pedir ayuda.
El dolor te ha enseñado resiliencia,
y las relaciones han moldeado tu creencia, buena o mala,
en las virtudes y los defectos de la humanidad.
Estás menos preocupada por los relojes y los plazos,
y más consciente de que el tiempo debe atesorarse
y medirse en instantes.
Tu reflejo está un poco cansado,
tus huesos un poco desgastados
y tu corazón un poco estirado y puesto a prueba.
Tus ojos ven como un espejo de tres caras:
el pasado, el presente y un atisbo de lo que podría venir,
como resultado de un sueño matutino.
Pero eres una superviviente, una triunfador de la vida,
y es hora de dar un paso atrás y respirar.
Siente la bendición de la gratitud por lo que has ganado
y deja las cosas importantes para que las resuelvan
quienes vienen detrás.
Eres un ser divino brillante en un cuerpo físico
que ha viajado mucho.
Celebra el día de hoy con lo mejor que tienes.
Eres realmente increíble y te esforzaste mucho
para llegar hasta aquí.
Jody Doty
©2026 Meditaciones y Reflexiones de Jody Doty
vía El Libro de Cuentos de Píxeles y Colores

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