Y no… no es pérdida.
Esas sincronicidades no son coincidencias…
son rastros.
Migas de pan que la vida va dejando
para guiarte hacia algo más grande.
Hay algo acomodándose a tu favor,
aunque no lo veas completo todavía.
Y cuando eso empieza a moverse…
personas se van, lugares pierden sentido,
situaciones simplemente se disuelven.
Sin drama.
Sin explicación.
Y no… no es pérdida.
Es la vida reorganizando tu energía.
Porque toda transformación
requiere una muerte simbólica.
Algo tiene que irse
para que lo nuevo pueda entrar.
No es caos… es limpieza.
No es castigo… es preparación.
Lo que se está yendo
está abriendo espacio
para lo que sí es para ti.
— Elsa María
Web
Comentarios
Publicar un comentario