Tus enemigos deben amarte.
Tus enemigos deben amarte. Si de verdad te odiaran, te ignorarían. En cambio, cada día que pasa, ocupas un gran porcentaje de sus pensamientos. Te respiran. Te comerían vivo, si pudieran. Aún quieren fundirse contigo. Y si eso no es odio, debe ser amor. No cualquier tipo de amor, sin duda. Un tipo especial de amor. Eres dueño de su cerebro, su alma, su corazón, porque los conduces, de alguna manera. Sigues siendo el piloto. Si de verdad te odian, te descartarían por completo. En mi cuento de hadas, el lobo dice: «Te odio, vete». En cambio, me dice: «Me odio a mí mismo, por eso quiero comerte».
Web
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario