Hay personas, en efecto, que parecen no pensar más que con el cerebro.


«Hay personas, en efecto, que parecen no pensar más que con el cerebro, o con cualquier otro órgano que sea el específico para pensar; mientras otros piensan con todo el cuerpo y toda el alma, con la sangre, con el tuétano de los huesos, con el corazón, con los pulmones, con el vientre, con la vida». 

_ Del sentimiento trágico de la vida_ de Miguel de Unamuno.

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