Cuando cuidas lo que amas.
Cuando cuidas lo que amas,
cada instante se abre como un suspiro,
lleno de luz y temblor,
donde los segundos laten con fuerza,
y el corazón reconoce su propia voz.
Cuando cuidas lo que amas,
cada gesto es un hilo de fuego suave,
cada palabra, una caricia que se queda
grabada en el aire,
resonando en la memoria
como un eco dulce e imposible de borrar.
Cuando cuidas lo que amas,
el tiempo se vuelve un aliado silencioso:
no roba, no destruye,
solo acompaña la danza delicada
de aquello que merece ser amado
con todo el riesgo de ser frágil.
Porque cuidar es vivirlo
con intensidad completa,
abrazando la vulnerabilidad,
saboreando cada instante
como si fuera único, irrepetible,
y suficiente.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario