La Primavera de Sandro Botticelli.
La Primavera de Sandro Botticelli, creada alrededor de 1480, es una de las obras más emblemáticas del Renacimiento florentino. Esta pintura alegórica, cargada de simbolismo mitológico y humanista, representa el florecimiento de la naturaleza y el poder regenerador del amor. En el centro se encuentra Venus, diosa del amor y la belleza, custodiada por las Gracias danzantes y Mercurio, el dios mensajero.
A la derecha, Céfiro persigue a la ninfa Cloris, quien se transforma en Flora, la encarnación de la primavera. El detalle minucioso y la armonía de las figuras, sumados a la sutil paleta de colores, evocan una atmósfera etérea, revelando la síntesis perfecta entre lo divino y lo terrenal, típica del pensamiento neoplatónico que influenció a Botticelli y su círculo intelectual en la Florencia de Lorenzo de Médici.

Comentarios
Publicar un comentario