Vienen vientos del sur.
Vienen vientos del sur y yo, como Mary Poppins, noto que algo se agita en el aire. En la playa, con mis amigas —incluidas Vera y Vilma— dejamos que las olas nos cuenten historias y que el sol nos robe la noción del tiempo.Pronto desplegaré mi paraguas, no para resguardarme, sino para dejarme llevar a otro lugar… uno de esos en los que, aunque no lo digas, sé que me necesitas. Y me iré, porque así es como funciona la vida: a veces uno llega, a veces parte, y en el medio deja un puñado de risas y recuerdos.
La diferencia con Mary Poppins es sencilla: yo no soy “prácticamente perfecta en todo”. Y menos mal. Prefiero ser imperfecta, reírme a destiempo, equivocarme en las canciones y bailar incluso cuando no hay música.
Eso sí… igual que ella, también sé volar cuando toca. Y hoy, el viento está de mi lado.
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