๐๐๐๐ ๐ญ๐ข๐๐ฆ๐ฉ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐๐ฃ๐́ ๐๐ ๐๐ซ๐๐๐ซ ๐๐ง ๐ฅ๐๐ฌ ๐ฉ๐๐ฅ๐๐๐ซ๐๐ฌ.
๐๐๐๐ ๐ญ๐ข๐๐ฆ๐ฉ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐๐ฃ๐́ ๐๐ ๐๐ซ๐๐๐ซ ๐๐ง ๐ฅ๐๐ฌ ๐ฉ๐๐ฅ๐๐๐ซ๐๐ฌ.
He dejado de creer en los vendehumo, en los que maquillan la verdad para quedar bien, en los que regalan los oรญdos como estrategia, y en los que aparecen cuando sopla el viento a favor, pero desaparecen cuando truena.
Tampoco creo en los que hablan mucho pero hacen poco. En los que te sueltan frases hechas y luego no se mojan. Ni en los “sabelotodos” que se creen por encima del bien y del mal, pero no son capaces de mirar a los ojos con humildad.
๐๐จ๐ฒ, ๐ฌ๐จ๐ฅ๐จ ๐๐ซ๐๐จ ๐๐ง ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฌ๐ ๐ฌ๐ข๐๐ง๐ญ๐ ๐๐ ๐ฏ๐๐ซ๐๐๐. Creo en los besos con los ojos cerrados, en los abrazos que te recomponen el alma, en las palabras que salen del corazรณn y no del guiรณn.
Creo en el “te quiero” sincero de mi madre, en los consejos de mi padre, en los “papรก” que me dicen mis hijas con ternura y en esa sonrisa que me lanza mi nieto y me desarma.
Creo en los gestos que no buscan aplausos. En las manos que se tienden sin pedir nada a cambio. En la gente que no hace ruido, pero te cambia el dรญa con una mirada.
Ya tengo una edad en la que si lo veo, lo creo. Lo demรกs, me suena como lluvia tras los cristales: ahรญ estรก, pero no me cala. Lo que diga menganito o zutanito, lo dejo para las tertulias de patio, donde se vive mรกs del chisme que de la verdad.
Yo ya elegรญ en quรฉ creer… Y tรบ, ¿en quรฉ crees?
Texto: J.M. Quirรณs.
Fotografรญa: Nils-Erik Larson.
Ya no me conmueven los discursos bonitos ni las promesas con fecha de caducidad. Ahora solo creo en los hechos. En lo que se hace, no en lo que se dice que se va a hacer. Porque al final, las intenciones no abrazan, no acompaรฑan, ni arreglan nada.
He dejado de creer en los vendehumo, en los que maquillan la verdad para quedar bien, en los que regalan los oรญdos como estrategia, y en los que aparecen cuando sopla el viento a favor, pero desaparecen cuando truena.
Tampoco creo en los que hablan mucho pero hacen poco. En los que te sueltan frases hechas y luego no se mojan. Ni en los “sabelotodos” que se creen por encima del bien y del mal, pero no son capaces de mirar a los ojos con humildad.
๐๐จ๐ฒ, ๐ฌ๐จ๐ฅ๐จ ๐๐ซ๐๐จ ๐๐ง ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฌ๐ ๐ฌ๐ข๐๐ง๐ญ๐ ๐๐ ๐ฏ๐๐ซ๐๐๐. Creo en los besos con los ojos cerrados, en los abrazos que te recomponen el alma, en las palabras que salen del corazรณn y no del guiรณn.
Creo en el “te quiero” sincero de mi madre, en los consejos de mi padre, en los “papรก” que me dicen mis hijas con ternura y en esa sonrisa que me lanza mi nieto y me desarma.
Creo en los gestos que no buscan aplausos. En las manos que se tienden sin pedir nada a cambio. En la gente que no hace ruido, pero te cambia el dรญa con una mirada.
Ya tengo una edad en la que si lo veo, lo creo. Lo demรกs, me suena como lluvia tras los cristales: ahรญ estรก, pero no me cala. Lo que diga menganito o zutanito, lo dejo para las tertulias de patio, donde se vive mรกs del chisme que de la verdad.
Yo ya elegรญ en quรฉ creer… Y tรบ, ¿en quรฉ crees?
Texto: J.M. Quirรณs.
Fotografรญa: Nils-Erik Larson.
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