Hay días que el corazón amanece nublado.


Hay días que el corazón amanece nublado, con los ojos puestos en las nubes, en las memorias, en las risas que no escucharemos más, amanece con el olor a pasado, con un poco de sal en el alma.

Hay días que no es tan fácil levantarse y sonreír, pero ahí vamos, trastabillando entre lo nuevo y lo viejo, encontrando un poco de felicidad en la música, en el desayuno, en alguna compañía que de pronto nos recuerda que estamos vivos y que desde algun lado alguien desea que estemos de lo mejor ❤️‍🩹.
Hay días en que la alegria se queda corta y los movitos para seguir se quedan un poco cortos de entusiasmo. Pero con todo y eso debemos aprender a sobrellevar esta vida, porque a ella venimos a aprender, a crecer, a morir un poco cada día, pero también a renacer y dejar un granito de arena y llevar mucho amor en nuestras manos.
By Ivet Mata

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