La entrada del Caballo en Troya.
La historia de la entrada del Caballo en Troya es uno de los momentos más fascinantes de la mitología griega y marca el final de la legendaria Guerra de Troya. Este episodio, lleno de estrategia e ingenio, refleja la astucia de los griegos y el fatídico error de los troyanos.
El contexto.
La Guerra de Troya llevaba ya diez largos años. Los griegos, liderados por Agamenón, habían sitiado la ciudad sin lograr romper las murallas de Troya, defendidas por Héctor (hasta su muerte) y los troyanos. Cuando parecía que la victoria estaba fuera de alcance, Odiseo (Ulises, en la tradición latina), conocido por su inteligencia y astucia, propuso una idea que cambiaría el curso de la historia.
La creación del caballo.
Los griegos construyeron un enorme caballo de madera hueco, diseñado por el artesano Epeo, bajo la dirección de Odiseo. En su interior, se escondieron los mejores guerreros griegos, entre ellos el propio Odiseo, Menelao y otros héroes. El resto del ejército simuló retirarse, quemaron sus campamentos y zarparon, escondiéndose cerca en la isla de Ténedos.
El engaño a los troyanos.
Cuando los troyanos encontraron el caballo, quedaron desconcertados. Con él, los griegos habían dejado a un supuesto desertor, Sinón, quien afirmó que el caballo era una ofrenda para la diosa Atenea, destinada a asegurar el regreso seguro de los griegos. Sinón advirtió que destruir el caballo traería la ira de los dioses, pero introducirlo en la ciudad garantizaría la protección divina de Troya.
Aunque algunos troyanos, como Laocoonte, sacerdote de Apolo, desconfiaron y advirtieron del peligro, sus palabras fueron ignoradas. Según el mito, en ese momento, dos serpientes enviadas por los dioses (en algunas versiones, por Atenea o Poseidón) emergieron del mar y atacaron a Laocoonte y a sus hijos, lo que los troyanos interpretaron como un presagio de que el caballo debía ser recibido.
La entrada y la caída de Troya.
Los troyanos celebraron la aparente victoria, arrastraron el caballo al interior de las murallas y organizaron un gran festejo. Al caer la noche y mientras todos dormían profundamente, los guerreros escondidos dentro del caballo salieron y abrieron las puertas de la ciudad. El ejército griego, que había regresado en secreto, entró y desató el caos en Troya.
La ciudad fue saqueada e incendiada. Muchos de sus habitantes fueron asesinados, y otros, como las mujeres troyanas, fueron llevados como esclavas. Entre las escenas más recordadas está la muerte del rey Príamo y el destino trágico de figuras como Cassandra y Andrómaca.
El legado.
El episodio del Caballo de Troya simboliza la combinación de ingenio y traición, y ha inspirado innumerables obras literarias y artísticas. Este relato aparece en la Eneida de Virgilio, que detalla las consecuencias de esta noche fatídica desde la perspectiva troyana, y sigue siendo una de las historias más impactantes de la cultura occidental.
Lección del mito: La historia del caballo enseña sobre los peligros de la arrogancia y la confianza ciega, encapsulada en la famosa frase: "Teme a los griegos, incluso cuando traen regalos."
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