La belleza del marido.

 


Mi marido mentía acerca de todo.

Dinero, reuniones, amantes,

el lugar de nacimiento de sus padres,

la tienda donde compraba las camisas, la ortografía de su apellido.

Mentía cuando no era necesario.

Mentía cuando ni siquiera era conveniente.

Mentía cuando sabía que sabían que estaba mintiendo.

Mentía cuando mentir rompía sus corazones.

Mi corazón. El corazón de ella. A veces me pregunto qué pasó con con ella.

La primera.

Hay algo de filo nuevo y ardiente en la primera infidelidad conyugal.

Taxis para arriba y para abajo.

Lágrimas.

Grietas en la pared que recibe el golpe.

Luces encendidas hasta altas horas de la noche.

No puedo vivir sin ella.

Ella, la palabra que estalla.

Luces todavía encendidas de mañana.

Anne Carson, El

 La belleza del marido.


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