Dorothea Lange, fotógrafa.



 Marzo de 1936. Florence y su familia eran nómadas sin domicilio fijo. Viajaban buscando trabajo y vivían en tiendas de campaña. Se pararon en Nipomo, California, porque se les averió el coche. Era la Depresión de 1929, que todavía duraba.

Dorothea Lange, fotógrafa de la Administración Agrícola, pasó por allí. El marido y dos hijos habían ido al pueblo a reparar el radiador. Dorothea se dirigió a donde estaba Florence como si tuviese un imán. Le hizo 7 fotografías que retrataron una realidad de pobreza.
La madre migrante, como se conoce a esta foto, se convirtió en una imagen icónica. Con su mirada perdida Florence no solo lo ha perdido todo con la depresión, parece como si también hubiera perdido la esperanza. Es el resumen de una época en USA.
Florence le dijo que tenía 32 años y 7 hijos. Dorothea no tomó notas ni le preguntó cómo se llamaba.
La foto de la migrante convirtió a Dorothea en una fotógrafa de éxito. Pero para la familia de Florence la situación fue humillante. Ella no reveló su identidad hasta 1978 (40 años después). Siempre se avergonzaron de la pobreza que reflejaba la foto.
Pero en 1983 Florence enfermó. No tenía seguro privado. Y pidieron dinero el público para cubrir la atención médica. Recibieron muchas cartas y 25.000$ en donaciones. El cariño de la gente en esas cartas hizo que los hijos cambiaran su punto de vista sobre la foto.
Murió poco después, en sept de ese año. En su tumba se lee:
«Florence LEONA THOMPSON Migrant Mother - Una leyenda de la fortaleza de la Maternidad de América»
Vía: La historia a color.

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