TRENES LEGENDARIOS


Encarnan como ningún otro medio el romanticismo del viaje, la magia del trayecto en sí mismo. Algunos son sinónimo de lujo; otros, un cúmulo de nostalgias, siempre a través de ese paisaje que se desliza sobre raíles como en los relatos de Agatha Christie o Paul Theroux.

Noelia Ferreiro


Le invitamos a saborear diez rutas únicas con el encanto de antaño y el traqueteo de música de fondo.



1. Hiram Bingham (Perú)Montañas verdes, coloridos pueblos andinos, mosaicos de cultivos milenarios, ruinas... La belleza del valle del río Urubamba desfila a bordo de este exclusivo tren que, con el nombre del descubridor de Machu Picchu y el sello de Orient Express, conduce al secreto mejor guardado de los Incas, una de las maravillas del mundo. RUTA: de Cuzco a Aguas Calientes. 




2.     2. Tren a las nubes (Argentina)Tren a las nubes (Argentina)Hasta más de 4.200 metros asciende este tren de ingeniería imposible, que es uno de los más altos del mundo. Tanto, que las nubes irrumpen por debajo de las vías, dotando de un halo lunar este sinuoso recorrido plagado de espirales y zigzags, quebradas y viaductos, hasta alcanzar el paisaje desolado y rojizo de la puna. RUTA: de Salta a la Polvorilla. 


 3. Transiberiano (Rusia)Abordar la vía férrea más larga del mundo tuvo siempre un componente de reto. Porque a lo largo de sus 9.000 kilómetros de estepa rusa, no sólo se cruzan dos continentes, sino también diferentes climas y husos horarios. Una ruta mítica hacia uno de los últimos confines, a través de un fabuloso páramo olvidado. RUTA: de Moscú a Vladivostok. 



 4. Orient-Express (Europa)Por las entrañas del Viejo Continente pasea sus oropeles esta joya del art decò que rezuma el fasto de principios de siglo XX, con la reminiscencia de novelas de intriga. Florencia, Praga o Estambul son algunas de las ciudades en las que recala el Venice Simplon, con la rúbrica de una sofisticación sólo apta para privilegiados. RUTA: diferentes trayectos desde Londres, París y Venecia.


5. Tren azul (Sudáfrica)Es, también, opulencia sobre raíles, glamour hasta el último detalle, mientras por la ventanilla se proyecta la sabana o el espectáculo de las Cataratas Victoria. Un paisaje salvaje sin aditivos que materializaba el sueño de Cecil Rhodes de unir El Cairo con el sur africano. No lo logró, pero este tramo es extremadamente hermoso. RUTA: de Pretoria a Ciudad del Cabo. 


6. Gran Ghan (Australia)Del norte al sur de las antípodas. Del trópico a las playas y viñedos. Y por el camino, amén de canguros, la inmensidad del Outback, las huellas aborígenes, el desierto indómito. Así es el trayecto de este ferrocarril australiano que contiene toda la aventura de aquellos intrépidos pioneros que en su día cruzaron la isla-continente. RUTA: de Darwin a Adelaida.


7. Transcantábrico (España)Legendario como ninguno es también este tren español que desgrana el norte del país, lo más verde de nuestra geografía. Y lo hace con el toque melancólico de la Belle Époque que lleva impreso en sus vagones, desde donde se asiste a joyas como Santillana del Mar, Llanes o Ribadeo con la garantía de unos fogones exquisitos. RUTA: de León o San Sebastián a Santiago de Compostela.


8. Tren del té (Sri Lanka)No hay delicia comparable a la de explorar en este ferrocarril decimonónico el corazón de las Tierras Altas de Sri Lanka, allí donde las mujeres, encaramadas a las colinas, recogen las hojas del renombrado té de Ceilán. Al paso se abre un paisaje majestuosamente verde, salpicado de estupas, congelado en un tiempo pretérito. RUTA: de Kandy a Ella. | 




 9. Al-Andalus (España)Otro tren patrio se cuela en la lista, esta vez con un paseo por emblemáticos rincones de Andalucía y con la esencia de su cultura a cuestas: pueblos enjalbegados, infinitos olivares, flamenco, vino de Jerez... Revitalizado hace unos años tras un periodo en vía muerta, hoy lo llaman el palacio rodante. Por algo será. RUTA: Recorrido circular desde Sevilla. | 


 10. Royal Canadian Pacific (Canadá)Los viajeros que opten por esta ruta se traerán en la retina un ramillete de postales naturales. Porque este tren de lujo serpentea por las Montañas Rocosas con lo más granado de su escenografía salvaje: bosques, cascadas, lagos… y hasta algún oso grizzli que ande despistado por el deslumbrante Parque Nacional de Jasper. RUTA: de Toronto a Vancouver. | 

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