Conquistadores Nocturnos

Siempre dije que si había algo que no comprendía eran las relaciones interpersonales. Las que no comprendo, son más bien las de largo plazo, en las que duran instantes, debería ser nominado a un premio.

Por esa misma razón, es que tengo en conocimiento los diez peores tipos de parlanchines amorosos ocasionales.

El de la Propiedad Privada: Este muchacho es inseguro como la moneda Argentina. Es por eso que ni bien llega a un bar en el que hay mujeres, pone en la mesa la llave de su coche, el movil, y una billetera con un fajo de billetes escapándose o medio abierta la cartera enseñando tarjetas a cual mas oro..
Intenta colarse en la charla que comparta el grupo tan solo con la intención de ejemplificar cosas ridículas en base a sus pertenencias. “Mira, no se si llueve mañana, pero la cuenta de mi banco esta que explota”.

El Sufrido: Triste como una película de Subiela, este pobre tipo se encarga de ahuyentar a absolutamente todas las mujeres que se asoman a su grupo de amigos.
En vez de aprovechar la velada para poder olvidar a su viejo amor, comienza a pedir consejos ridículos a mujeres que acaba de conocer, contando en balde su obsesión enferma por su ex novia. Siempre termina igual; lagrimeando en el cuarto de su mejor amigo, y todas las féminas mimándole la espalda con el fin de callar su sórdido llanto y poder huir para no volver jamás.

El Contra: Este idiota en cuestión, tiene la táctica de ligar mas absurda e infantil del planeta. Cual infante en pre escolar, se encarga de contradecir y buscar pleitos con todas las mujeres que se cruza. Le apasiona hacerse el excéntrico y dar una mirada distinta a las obviedades más crudas del mundo. Siempre tiene razón, y cuando esta un poco trompa, puede ser violento.

El Puto que no Entiende: Este orangután con vértigo anal, cree que la sexualidad es una compañía telefónica; cualquiera puede pasarse y volver al otro día.
No entiende que su mejor amigo es heterosexual, y llora a lagrima pelada cuando lo ve con su novia. Mas tarde, va al bar a acosar a adolescentes e intentar convencerlos de terminar la velada en su patético cochelleno de desodorante de pino.

El Dueño de Todas: Generalmente este personaje es más feo que pegarle al padre con un calcetiln sucio. Por eso, se encarga de decir que absolutamente todas las mujeres de un mismo grupo le gustan. Por supuesto, tiene argumentos validos para cada una, pero solo con el fin de poder tener una catarata de posibles rechazos hasta que al fin, una de tantas le de un beso.

El que se lo Comió el Personaje: Es fanático de las películas de amor, principalmente de aquellas en las que el personaje principal es un galán imparable. Todos sus amigos sienten vergüenza de él, pero nadie se atreve a decírselo. Le gusta mucho mezclar diferentes idiomas, y también citar frases celebres de películas de clase Z.
Es capaz de aparecerse con un traje y un habano solo con el fin de hacerse pasar por agente de bolsa de Wall Street.

El Borracho Pesado: El alcohol es para él lo que el suero para un paciente de terapia intensiva. Absolutamente todas las noches pierde los estribos y se dedica a perseguir mujeres cual asesino serial.
Le gusta mucho afirmar que “Todas las mujeres son iguales, unas histéricas”, pasando por alto que de solo acercarse a un fósforo podría inmolarse.

El Mentiroso Triste: En la vida hay dos tipos de mentirosos, los que exageran historias, y aquellos que inventan historias sin sentido alguno. Este personaje corresponde al segundo tipo.
En cada historia que inventa, le regala papeles protagónicos a sus amigos, solo con el fin de ser amparado en su mentira, y no caer en la vergüenza de la realidad. Le gusta mucho contar historias en las que él es un héroe, pero siempre se encarga de hacer quedar a sus amigos un poquito bien.
Todos le siguen la corriente, y al otro día se llaman desenfrenadamente para relatar sus mentiras y descomponerse de la risa.

El Luchador: No se sabe bien de donde mierda saco la idea de que las mujeres aman las peleas de bar. Cualquiera que sea el tema de conversación, este mongoloide lo lleva para el lado de la violencia y relata peleas fantásticas cual guardaespaldas de presidente.
Generalmente es rugbier, y ama llegar a las reuniones con vendajes menores para poder relatar sus fabular porteñas.

El Eterno Enamorado: Triste como un árbol de navidad muerto, este forro sin cerebro se enamora absolutamente todos los fines de semana y relata durante toda la semana su historia minima de amor con una borracha que le dio un beso pensando que era su ex novio. Siempre fracasa en todas las relaciones, y termina ahogándose en alcohol y yéndose a dormir a las doce de la noche luego de que “Noelia” le responda a su declaración de amor; “¿Quién eres?”.
Desconozco autor.

Comentarios