Si te gusta pasear
o hacer deporte en el campo
y te agobian los calores
sofocantes del verano
y sales, pues, a correr
con la botella en la mano
para poder refrescarte
la boca de vez en cuando

no seas tan animal
de, tras el último trago
tirar el envase al suelo
y continuar tan pancho
porque, por si no lo sabes,
eso es cosa de marranos.

Así que, a partir de ahora,
ya te me estás reformando
y cuando acabes el agua,
la botellica en la mano
y luego, a la papelera...
Que tampoco cuesta tanto.

Porque, como no lo hagas
el día menos pensado
te has de tropezar a un genio
(o una geniecilla acaso)
que te meterá el residuo
por el lugar adecuado.

Mina Cb

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