La iglesia católica en España robó 300.000 bebés.






Hasta 300.000 bebés españoles fueron arrebatados de sus padres y vendidos para su adopción durante un período de cinco décadas, según ha revelado una nueva investigación. Los niños fueron víctimas de una red secreta de médicos, enfermeras, sacerdotes y monjas en una práctica muy extendida que comenzó durante la dictadura del general Franco, y continuó hasta principios de los noventa.

Cientos de familias que habían tenido a sus hijos en los hospitales españoles ahora están exigiendo una investigación oficial del gobierno sobre el escándalo. Varias madres cuentan que las engañaron fingiendo la muerte sus primeros hijos poco después de dar a luz.

Las mujeres, a menudo jóvenes solteras, a las cuales se les decía que no podían ver el cuerpo de su bebé ni asistir a su entierro. En realidad, los bebés eran vendidos a parejas sin hijos cuyas devotas creencias y posición financiera los hacían ser vistos como los progenitores más apropiados.

Los documentos oficiales eran falsificados para que los padres adoptivos aparecieran en los certificados de nacimiento de los bebés robados. En muchos casos se cree que eran conscientes de que el niño recibido había sido robado, aunque por lo general les dijeran que la madre biológica lo había abandonado.

Katya Adler periodista, que ha investigado el escándalo, dice: <<La situación es muy triste para miles de personas. Hay hombres y mujeres de toda España, cuyas vidas se han puesto patas arriba al descubrir que la gente que pensaba que eran sus padres realmente los compraron. También hay muchas madres que han mantenido durante años que sus bebés no murieron y fueron etiquetadas de “histéricas”. Pero ahora se está descubriendo que sus hijos probablemente están vivos y han sido criados por otra persona durante todo este tiempo>>

Los expertos creen que los casos pueden representar hasta el 15 por ciento del total de las adopciones que tuvieron lugar en España entre 1960 y 1989. Todo comenzó como un sistema para llevar a los niños lejos de las familias consideradas políticamente peligrosas para el régimen del general Franco, en 1939.

El sistema continuó, después de la muerte del dictador en 1975, dado que Iglesia Católica siguió manteniendo una gran influencia en la vida pública y especialmente en los servicios sociales. No fue sino hasta 1987 que el gobierno español, comenzó a regular las adopciones, en lugar de los hospitales.


El escándalo salió a la luz después de que dos hombres, Antonio Barroso y Juan Luis Moreno, descubrieran que habían sido robados cuando eran bebés. El padre adoptivo de Juan Luis confesó en su lecho de muerte que le compró cuando era un bebé a un sacerdote de Zaragoza en el norte de España. Le contó a su hijo que le había acompañado en el viaje otro señor, que compró Antonio en el mismo momento por la cantidad de 200.000 pesetas (una suma enorme en ese momento).

“Ese era el precio de un apartamento en ese entonces”, dijo el señor Barroso. “Mis padres lo pagaban en cuotas durante el transcurso de diez años porque no tenía suficiente dinero.”

Las pruebas de ADN han demostrado que la pareja que crió el Sr. Barroso no eran sus padres biológicos y la monja que le vendió ha admitido a hacerlo. Cuando la pareja hizo público su caso, solicitó a las madres de todo el país que contaran sus propias experiencias.

En algunos casos, las tumbas de los bebés han sido exhumadas, dejando al descubierto huesos que pertenecen a adultos o animales. Algunas de las tumbas no contenían nada en absoluto. Un documental de la BBC ofrece una entrevista con una mujer de 89 años llamada Inés Pérez, quien admitió que un sacerdote la animó a simular un embarazopara que ella pudiera tener una niña nacida en San Ramón clínica de Madrid en 1969.

“El sacerdote me dio el relleno para simular mi barriga”, asegura Inés.


Se afirma que la clínica San Ramón fue uno de los principales centros en esta práctica. Muchas madres que dieron a luz allí afirman que cuando pidieron ver a sus hijos, después de que les dijeran que había muerto, se les mostró el cadáver de un bebé que parecía estar frío. El programa de la BBC muestra las fotografías tomadas en los años ochenta de un bebé muerto mantenido en un congelador, supuestamente para mostrarlo a las madres.

Muchas de las familias de los bebés robados se han sometido a pruebas de ADN con la esperanza de eventualmente encontrar a sus hijos. Algunas familias ya han logrado reunirse, pero será un proceso muy difícil lograrlo a nivel nacional.

Fuente: http://diariodeporteras.blogspot.com/

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